
Des de su elección como Presidente de los Estados Unidos, la política económica de Obama ha sido uno de los principales puntos de mira.
Ya es conocido por todos su revolucionario plan para salvar al país de la crisis financiera que le acecha. Los tres principales ejes de la política económica de Obama que no tardará mucho en hacerse notar son: una mayor cobertura social, el aumento de la inversión en energías alternativas y el aumento de la inversión en Internet.
El paro ha aumentado vertiginosamente hasta el 7,2% respecto al total de la población activa, el nivel más alto registrado en los últimos 16 años. Las empresas siguen la tónica de las españolas y no paren de despedir trabajadores mientras la cifra de parados del pasado diciembre alcanzó 524.000 trabajadores. Por ello, el nuevo Plan de Reinversión y Recuperación Americano diseñado por Obama pretende crear nuevos puestos de trabajo en el sector privado (un 90% del total) además del restante 10% en el sector público.
Para conseguir unos retos tan elevados en materia de ocupación laboral, Obama cuenta con su fuerte apuesta por las energías renovables. Pretende construir paneles solares, turbinas eólicas i construir coches con un menor consumo. La política de Obama retoma las claves Keynesianas de inversión del estado para poder hacer frente a la crisis de sobreproducción dando cabida a nuevos sectores con grandes posibilidades como las energías alternativas que no sólo necesitan una gran inversión para su desarrollo sino que además son compatibles con un modelo de sociedad sostenible y preocupada por la protección del medio ambiente.
Del mismo modo que Keynes, el papel de las infraestructuras estatales como carreteras o puentes forma parte de este plan de rescate económico pero Obama incluye un elemento renovador: la inversión en banda ancha. Nada menos era de esperar de un presidente cuyo éxito electoral se debe al uso estratégico de las redes sociales y la web como principales articuladores de sus seguidores y a la vez principales recaudadores de los recursos económicos para su campaña.
Finalmente, una mayor cobertura social permitirá paliar muchos de los males del estado liberal, y más en un momento en el que se debe mostrar apoyo a la población desde el gobierno.
Estas medidas nos recuerdan al famosísimo New Deal de Roosvelt de los años 30. En ambos casos nos encontramos ante una crisis de sobreproducción que debe ser soportada a partir del endeudamiento y la inversión del Estado.
Ya es conocido por todos su revolucionario plan para salvar al país de la crisis financiera que le acecha. Los tres principales ejes de la política económica de Obama que no tardará mucho en hacerse notar son: una mayor cobertura social, el aumento de la inversión en energías alternativas y el aumento de la inversión en Internet.
El paro ha aumentado vertiginosamente hasta el 7,2% respecto al total de la población activa, el nivel más alto registrado en los últimos 16 años. Las empresas siguen la tónica de las españolas y no paren de despedir trabajadores mientras la cifra de parados del pasado diciembre alcanzó 524.000 trabajadores. Por ello, el nuevo Plan de Reinversión y Recuperación Americano diseñado por Obama pretende crear nuevos puestos de trabajo en el sector privado (un 90% del total) además del restante 10% en el sector público.Para conseguir unos retos tan elevados en materia de ocupación laboral, Obama cuenta con su fuerte apuesta por las energías renovables. Pretende construir paneles solares, turbinas eólicas i construir coches con un menor consumo. La política de Obama retoma las claves Keynesianas de inversión del estado para poder hacer frente a la crisis de sobreproducción dando cabida a nuevos sectores con grandes posibilidades como las energías alternativas que no sólo necesitan una gran inversión para su desarrollo sino que además son compatibles con un modelo de sociedad sostenible y preocupada por la protección del medio ambiente.
Del mismo modo que Keynes, el papel de las infraestructuras estatales como carreteras o puentes forma parte de este plan de rescate económico pero Obama incluye un elemento renovador: la inversión en banda ancha. Nada menos era de esperar de un presidente cuyo éxito electoral se debe al uso estratégico de las redes sociales y la web como principales articuladores de sus seguidores y a la vez principales recaudadores de los recursos económicos para su campaña.
Finalmente, una mayor cobertura social permitirá paliar muchos de los males del estado liberal, y más en un momento en el que se debe mostrar apoyo a la población desde el gobierno.
Estas medidas nos recuerdan al famosísimo New Deal de Roosvelt de los años 30. En ambos casos nos encontramos ante una crisis de sobreproducción que debe ser soportada a partir del endeudamiento y la inversión del Estado.