
El perfil de Moran llama la atención por ser el de una figura que aparentemente desencaja en el ajustado esquema de candidatos fieles a Obama, por su marcada ideología, su pasado político y su fuerte apoyo a la Senadora Clinton. Su elección como Directora de Comunicación no sólo sorprendió dentro de los círculos más pro-Obama, sinó dentro de las instituciones para las que había trabajado anteriormente Ellen Moran.
El de Moran es uno de los claros ejemplos de la adopción del equipo Clinton y de la absorción de sus estrategias para el nuevo gobierno de Obama. Moran no sólo no participó en la campaña presidencial de Obama, sino que no dio su apoyo a Obama hasta el último momento en que Hillary Clinton concedió la nominación del presidente demócrata en Junio. Fue una defensora de la senadora Clinton durante las primarias donde ambos candidatos demócratas lucharon tan ajustadamente.
Sus palabras a favor de Obama dejan claro que no renuncia a su pasado como defensora a ultranza de la Senadora Clinton ni a sus ideales como feminista. Su apoyo al Presidente-electo deriva de una cuestión de lógica e inteligencia práctica:
“Para muchos de los que hemos trabajado duro para conseguir la elección de Hillary Clinton, estos son unos tiempos duros. Si queremos acabar con la guerra de Irak, si queremos salir del agujero en el que se encuentra nuestra economía, una economía que castiga a las mujeres en gran cantidad, la elección es clara. El Senador Obama ofrece ciertamente la nueva dirección para este país que necesitamos tan desesperadamente, el que necesitan las mujeres votantes.” (en Larry King Live, emitido en junio de 2008 por la CNN.)
Pero todavía hay más. Y es que Ellen Moran ocupa uno de los cargos más estratégicos dentro del gobierno, que habitualmente suelen recaer en las personas de mayor confianza del presidente. No cabe mencionar la relevancia que tiene el cargo de Directora de Comunicaciones de la Casa Blanca para la proyección del nuevo gobierno ante el mundo, el filtrado de mensajes y la creación de una opinión pública favorable al nuevo gobierno y a su presidente. Sin embargo, de lo que no hay duda es que, en este campo, Moran cuenta con un bagaje profesional muy amplio. Aporta años de experiencia en movilización de la opinión pública de candidatos demócratas, especialmente cuando se trata de candidatas y temas de sindicatos de trabajo.
Su ideología es clara: es directora ejecutiva de Emily’s List, una entidad que apoya las candidatas femeninas a favor del derecho al aborto. Es defensora de la igualdad política y laboral de género. También destaca por su implicación en defensa de los derechos de los trabajadores como coordinadora de la campaña de accountability (responsabilidad política) del A.F.L-C.I.O, el movimiento del Sindicato Americano contra Wal-Mart.
Entre sus proyectos anteriores destaca su papel como directora de “inversiones independientes”, publicidad y otras actividades de campaña del Comité Democrático Nacional. También dirigió la campaña de 50 millones de dólares en defensa de la Campaña del Comité Democrático del Congreso en el año 2000 y trabajó para el Senador Tom Harkin en su campaña presidencial de 1992.
Moron, conocida por prestar atención a todos los detalles sin perder de vista el conjunto, ocupa un rol delicado en el nuevo equipo de Gobierno. Su procedencia ajena al equipo de campaña de Obama podría dificultarle el acceso a los círculos más cerrados e internos de la Casa Blanca. Sin embargo, está vinculada al Presidente-electo a través de la nueva Secretaria de Estado Hillary Clinton, por supuesto, y también a través de David Plouffe, director de campaña, y David Axelrod, director estratégico de la campaña que será consejero senior del Sr. Obama en la Casa Blanca con quienes ya ha trabajado anteriormente.





